lunes, 25 de marzo de 2013

Finalmente lo dejé salir.




'***, quiero que leas esto, por favor. Necesito admitir que fui la peor. Sabés que siempre fui una orgullosa de mierda y seguro no imaginaste que podría estar reconociéndolo ante alguien. La verdad que hubiese deseado poder decirte todo esto en la cara pero me di cuenta de que no hay posibilidad (tampoco sé si vas a leer esto alguna vez), además, decírtelo personalmente me dejaría más tranquila. Lo tengo atravesado en la garganta desde hace mucho tiempo ya, pero me faltaban agallas, y cuando las obtuve me di cuenta de que era demasiado tarde. Bueno, empiezo... Lo que estoy buscando es simplemente pedir perdón, nada más, para intentar deshacerme de la culpa que tengo encima, y quiero explicarte los motivos. Soy una represora, una mentirosa y una orgullosa de mierda. Ahora estoy intentando cambiar pero me la estás haciendo complicada. No quiero dejar de verte sin haberte pedido disculpas. Me comporté muy mal, soy más que consciente de eso ***, te ilusioné, te boludeé y después te ignoré. Lo peor de todo es que me gustabas y nunca pude decírtelo, no sabía cómo y además tenía miedo. Después de eso procedí a ignorarte, una de las peores decisiones que tomé. Me importabas y quería hacer que me valores, y además hacerme la linda, claro. Y lo hice de la peor manera. Me fui a la mierda cuando esa vuelta me quisiste hablar y yo me escapé, y ahora lo estoy viviendo en carne propia. Sé que se siente muy feo y esa esa una de las cosas por las cuales más me quiero disculpar. Es que... ***, pasó todo tan rápido. No entiendo a dónde se fue el tiempo, estoy perdida. Siempre le digo a Lisa que me acuerdo como si fuese ayer el día que yo fui a rendir biología y que nos tiramos en el pasto. Y en un abrir y cerrar de ojos hoy no nos podemos mirar a la cara. Te juro que en cuanto pude reaccionar se había ido todo de las manos. También soy consciente de que en este último tiempo te estuve tratando pésimamente mal, pero no podía controlarlo, estaba celosa y es lógico. Y no vengo a reprochártelo, en parte me pone bien que hayas encontrado a una persona que te haga sentir bien, lo que me pone mal es que entre nosotros esté todo horrible. Está bien, me lo busqué, quizás ambos metimos la pata, y es por eso que quiero aclararlo de una vez por todas. En estos días estuve hablando de esto con medio mundo, por una sola y simple razón 'necesito desahogarlo, asumir que tengo la culpa, decirlo, pero no te lo puedo decir a vos'. Es por eso que a todo el mundo se lo digo, para sentirme mejor, pero no me basta. Gena me contó que hace poco se juntó con vos y te pidió perdón por cómo te había tratado últimamente, y debo admitir que eso me motivó a disculparme yo también. Pero mierda, la cagué tanto con vos que es tan complicado ahora. Y si tan sólo no se me hubiese escapado el tiempo de las manos... para mí, el último día de clases fue ayer, lo que hubo desde ese día hasta hoy pasó volando y no me dio tiempo a nada. Bueno, faltan muchísimas cosas más por decirte pero no es muy cómodo por inbox, y si te vas a negar a saludarme todavía, bueno, está bien, lo respeto, después de todo me lo merezco. Te quiero.'

Lo envié a hoy a las 00:24 y él lo vio a las 00:58. Sí, tal vez perdí mi dignidad, pero creo que nunca fui tan sincera. Se siente bien habérselo quitado de encima, se siente hermoso que haya querido salir. Realmente sigo conservando las esperanzas de poder admitirlo cara a cara, más aun cuando acabo de dar un enorme paso. Las últimas dos entradas de este blog venían (en parte) en referencia a este tema, y quizás podría decir las últimas 3. Todo tenía relación a una amistad que se perdió por mi culpa, pero me era tan difícil hacerlo explícito. Ahora ya está, quiero que todos sepan que perdí a un amigo de oro por un capricho asqueroso. Y también sepan que estoy dando todo de mí por recuperarlo. Si alguien está leyendo esta mísera entrada en este fracaso de blog, le aconsejo que nunca se guarde las palabras y las deje para otro momento, que largue todo cuando tenga que salir. Que se piense antes de hablar, que se procesen más de una vez las palabras, que elijan de ellas las adecudas y que finalmente se digan, que no se repriman. Si no se liberan nos comen por dentro, y el día que las dejes salir va a ser tarde. Luego les cuento cómo seguirá esto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario